Entradas

Mostrando entradas de mayo, 2026

Día de las Madres, año 15

 Siempre pienso en ti y en cómo vivías tus días.  Recuerdo lo que representaba ir a tu casa los fines de semana mientras crecíamos, recuerdo tus rutinas, recuerdo tu olor, lo que se sentía tomar tu mano mientras caminábamos, recuerdo el color de los esmaltes que solías tener para pintar tus uñas siempre bien puestas, recuerdo la ropa que solías usar y hasta el peine con el que te hacías los rolos los sábados por la tarde. Recuerdo tu sonrisa y tus ojos de gato, recuerdo todas esas cosas que te hacían ser tú; aún mantengo algunas vivas en mis costumbres. Resulta que el otro día me di cuenta de que ya no recuerdo cómo sonabas al reírte o cómo te escuchabas al cantar, ya no recuerdo tu voz o cómo me decías cuando me ibas a llamar. Los años pasan y pesan: supongo que quince años es mucho tiempo, pero yo jamás me he olvidado de ti; siempre estás en mis pensamientos. Te vi en mis sueños hace días y estabas sonriendo.  Así te recuerdo, siempre con una sonrisa, incluso en tus día...

Viento, Ventanas, Grietas I

Imagen
¿Cómo voy a culpar al viento por el desorden que hizo, si fui yo quien abrió la ventana? Últimamente he leído esa frase con frecuencia; se la atribuyen a Mario... Creo que es un punto de partida que nos hace caminar hacia nuestra cuota de responsabilidad en las cosas no tan buenas que nos pasan, esas que de vez en cuando nos dejan en cenizas, porque de vez en cuando la gasolina que hace que el fuego nos consuma viene de nuestras manos, por un sinnúmero de razones que quizás en esos momentos no vemos, pero que indudablemente están ahí.  Y pues, hay que ser muy valiente para aceptar que el viento desordenó simplemente porque abrimos un camino para que pasara a destruir todo a su paso, pero no quiero escribir sobre nuestra responsabilidad en todo eso, quiero escribir sobre el dolor de tomar conciencia de ello.  Es que, ¿acaso nos importamos tan poco a nosotros mismos que somos capaces de prolongar nuestra propia agonía? Porque al final del día, lo malo no es que el viento entre p...

22.26

Todas las historias tienen introducción, nudo y desenlace; menos esta, esta solo tuvo un inicio y un fin.  El nudo se quedó en mi pecho