Día de las Madres, año 15
Siempre pienso en ti y en cómo vivías tus días. Recuerdo lo que representaba ir a tu casa los fines de semana mientras crecíamos, recuerdo tus rutinas, recuerdo tu olor, lo que se sentía tomar tu mano mientras caminábamos, recuerdo el color de los esmaltes que solías tener para pintar tus uñas siempre bien puestas, recuerdo la ropa que solías usar y hasta el peine con el que te hacías los rolos los sábados por la tarde. Recuerdo tu sonrisa y tus ojos de gato, recuerdo todas esas cosas que te hacían ser tú; aún mantengo algunas vivas en mis costumbres. Resulta que el otro día me di cuenta de que ya no recuerdo cómo sonabas al reírte o cómo te escuchabas al cantar, ya no recuerdo tu voz o cómo me decías cuando me ibas a llamar. Los años pasan y pesan: supongo que quince años es mucho tiempo, pero yo jamás me he olvidado de ti; siempre estás en mis pensamientos. Te vi en mis sueños hace días y estabas sonriendo. Así te recuerdo, siempre con una sonrisa, incluso en tus día...