Por primera vez quise elegir algo distinto al silencio matutino mientras tomo café y resulta que la vida solo jugaba conmigo. Justo ahora, con mi café en mano, me doy cuenta de que lo que pensé que era mi elección resulta que es lo que me toca en la vida.
El café, el silencio matutino, la música en los auriculares
La casa vacía.
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