Combustión
La microscópica posibilidad de cruzarnos en el camino, salir al menos una vez, volver a vernos, era atómica. Cada día se hacía más pequeña y yo, en un salto de fe, rasgué las barreras del miedo y, entre sus brechas, tomé cada chance que me llevara hasta ti... La llama que quema el oxígeno a mi alrededor.