Día de las Madres, año 15

 Siempre pienso en ti y en cómo vivías tus días. 

Recuerdo lo que representaba ir a tu casa los fines de semana mientras crecíamos, recuerdo tus rutinas, recuerdo tu olor, lo que se sentía tomar tu mano mientras caminábamos, recuerdo el color de los esmaltes que solías tener para pintar tus uñas siempre bien puestas, recuerdo la ropa que solías usar y hasta el peine con el que te hacías los rolos los sábados por la tarde. Recuerdo tu sonrisa y tus ojos de gato, recuerdo todas esas cosas que te hacían ser tú; aún mantengo algunas vivas en mis costumbres.

Resulta que el otro día me di cuenta de que ya no recuerdo cómo sonabas al reírte o cómo te escuchabas al cantar, ya no recuerdo tu voz o cómo me decías cuando me ibas a llamar. Los años pasan y pesan: supongo que quince años es mucho tiempo, pero yo jamás me he olvidado de ti; siempre estás en mis pensamientos. Te vi en mis sueños hace días y estabas sonriendo.  Así te recuerdo, siempre con una sonrisa, incluso en tus días de mayor agotamiento, siempre de buen ánimo y siempre llena de bondad para los demás.

He pensado que todos los momentos difíciles que hemos tenido hubieran sido más llevaderos contigo en nuestras vidas. Sé que si estuvieras, podría escapar a tu casa siempre que lo necesite, cuando el peso de ser adulto abruma; sé que si estuvieras, tú tendrías las palabras necesarias para ofrecerme. Me harías caminar hasta la iglesia ida y vuelta; ese trayecto sería bálsamo para el cansancio. 

Me hubiera gustado tomar café contigo ahora que soy adulta, me hubiera gustado verte sonreír mientras te contaba cómo me va con mis cosas; sé que estarías feliz de todo lo que he logrado y en algún momento dirías: "Yo sabía". 

Ha pasado tanto, Fiti, han cambiado tantas cosas. La mayor de nosotras sigue siendo la niña que se comió la ponchera de tomates apenas con dos años; aún hay que defenderla de todo y de todos, y ahora le toca defender a ella de todo y de todos. Es madre, tienes un bisnieto, tu primer bisnieto de tu primera nieta. La más pequeña de nosotras está bien, ha crecido mucho, sigue siendo feliz, aunque a veces se olvida de la niña pequeña que te desordenaba las piedrecitas mientras montaba bicicleta en el patio y se le hace gris el día; sé que si estuvieras, se lo recordarías y estaría mejor. Mami está bien, quizás un poco cansada, pero siempre de buen ánimo; te extraña. Sé muy bien la falta que le haces, sé que eres la única persona que pudiera confortarla cuando tiene días difíciles, y yo no sé cómo ha podido sin ti todos estos años, porque yo sin ella me quedaría vacía.

 Y yo, abu, pues a veces creo que me quedaré sola toda mi vida; sería un buen tema de conversación para tener contigo; me gustaría...  

Tenía mucho rato sin escribirte. Feliz Día de las Madres. No diré que donde sea que estés, porque habitas mi corazón. Hasta luego, te amo por siempre, mi Fiti. 💛

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